¿Qué espesor de capa cementada se puede lograr?
En piezas forjadas de aleación cromo-molibdeno alcanzamos capas cementadas de hasta 2 mm de profundidad, con una dureza superficial homogénea. El proceso se controla mediante temperatura, tiempo y atmósfera para garantizar la resistencia al desgaste exigida en refinerías.
¿La nitruración gaseosa afecta las dimensiones de la pieza?
La nitruración gaseosa produce una distorsión dimensional mínima, mucho menor que la cementación o el temple convencional. Por eso es la opción preferida para componentes de válvulas y bombas que requieren tolerancias ajustadas después del tratamiento.
¿Qué ventajas tiene el temple por inducción frente al temple convencional?
El temple por inducción permite calentar zonas específicas de la pieza, como los dientes de un engranaje, sin afectar el núcleo. Esto reduce el riesgo de grietas y permite obtener un perfil de dureza en V que cumple con especificaciones API, con menor consumo energético.
¿Cuánto dura el ciclo de cementación profunda?
Un ciclo típico de cementación profunda en horno de atmósfera controlada puede durar entre 8 y 16 horas, dependiendo del espesor de capa requerido y la geometría de la pieza. Durante ese tiempo se monitorean continuamente la temperatura y el potencial de carbono.
¿Se requiere algún tratamiento posterior a la nitruración?
Generalmente no se necesita rectificado ni tratamiento térmico adicional después de la nitruración gaseosa. La pieza queda lista para uso, con una superficie dura y resistente a la corrosión. Solo en casos muy específicos se realiza un pulido ligero para eliminar la capa blanca superficial.